Santo Domingo. La República Dominicana alcanzó en 2024 una tasa de finalización de la educación primaria de 96 %, seis puntos porcentuales por encima del 90 % registrado en 2015, de acuerdo con el Global Education Monitoring Report (GEM) 2026 de la UNESCO.
Los datos muestran además un incremento en la participación educativa durante el año previo al ingreso oficial a primaria, indicador que pasó de 86 % en 2015 a 93 % en 2024, para un avance de siete puntos porcentuales durante el período.
El progreso también se extiende a los niveles siguientes. La tasa de finalización de la secundaria baja aumentó de 83 % a 89 %, mientras que en la secundaria alta o bachillerato pasó de 56 % a 64 %, lo que representa un crecimiento de ocho puntos porcentuales.
Los resultados forman parte del informe “Acceso y equidad: Cuenta regresiva para 2030”, en el que la UNESCO analiza la evolución de los países hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), relacionado con el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
Avances que el país debe mantener
Entre los principales logros que República Dominicana necesita sostener se encuentra la alta tasa de finalización de la primaria, que se acerca a la cobertura universal, así como el crecimiento de la participación educativa antes del ingreso formal a ese nivel.
También resulta clave mantener la tendencia positiva en la culminación de la secundaria. Aunque el avance ha sido gradual, tanto la secundaria baja como el bachillerato presentan mejores resultados que los registrados en 2015.
Otro de los aspectos a preservar es la reducción de las brechas de acceso vinculadas a las condiciones socioeconómicas de las familias, de manera que los avances en cobertura alcancen por igual a estudiantes de distintos sectores sociales.
Mantener estos resultados requerirá continuidad en las políticas de acceso, permanencia escolar y acompañamiento de los estudiantes durante toda su trayectoria educativa.
Los desafíos pendientes
Pese a los avances, el informe plantea que el país debe acelerar el ritmo de mejora para acercarse a las metas educativas previstas para 2030.
Uno de los principales desafíos es lograr que el aumento de la cobertura y de la finalización escolar se traduzca en mejores aprendizajes, especialmente en competencias fundamentales como lectura y matemáticas durante la educación primaria.
Otro reto se concentra en el bachillerato. Aunque la tasa de finalización de la secundaria alta aumentó de 56 % a 64 %, el indicador muestra que todavía existe una proporción importante de jóvenes que no completa ese ciclo educativo.
A esto se suma la necesidad de fortalecer las políticas dirigidas a prevenir el abandono escolar, garantizar la continuidad entre los distintos niveles y reducir las desigualdades que puedan persistir por territorio, condición económica u otras circunstancias sociales.
De cara al ODS 4 al 2030, el desafío para República Dominicana será no solo incorporar y mantener a más estudiantes dentro del sistema, sino garantizar que quienes concluyan cada ciclo educativo cuenten con los conocimientos y competencias necesarios para continuar su formación y desenvolverse en la sociedad.
En ese contexto, los resultados del GEM 2026 muestran que el país ha avanzado en acceso y culminación escolar, pero también colocan el foco en una nueva etapa: consolidar lo alcanzado y convertir una mayor permanencia en las aulas en mejores resultados de aprendizaje.
