Un reciente informe de la Dirección Nacional Contra la Violencia de Género reveló que, durante el periodo enero-marzo de 2026, se registraron un total de 17,552 denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales en el país.
El boletín estadístico destaca que la violencia intrafamiliar sigue siendo la principal causa de denuncias, representando el 52.49% del total nacional.
De acuerdo al primer Boletín, de la Dirección de Inteligencia de Datos e Indicadores de Gestión, la provincia de Santo Domingo se posiciona como el epicentro de esta problemática con 5,766 casos, la cifra más alta de todas las demarcaciones.
Conforme con Ana Andrea Villa Camacho, directora Nacional Contra la Violencia de Género, el informe detalla que prácticamente 9 de cada 10 denuncias (89.43%) corresponden a violencia intrafamiliar y de género, mientras que el 10.57% restante se vincula a delitos sexuales.
El flujo de denuncias fue mayor durante el mes de enero (6,341) y los lunes son los días de mayor carga operativa para las unidades de atención, concentrando el 31% de los reportes, seguido de los martes con el 20%, lo que indica mayor flujo de registro los primeros días de la semana.
Perfil de las víctimas y la "amenaza" de la expareja
Los datos sociodemográficos confirman que los hombres son predominantemente los victimarios y las mujeres las principales víctimas afectadas.
Un dato alarmante es que el 49% de los casos de violencia se producen tras la ruptura de la relación, siendo la ex pareja el agresor más frecuente, seguida por la pareja actual (18.25%).
El rango de edad de mayor vulnerabilidad y perpetración se sitúa entre los 18 y 35 años, lo que sugiere que la violencia de género en el país se concentra en adultos jóvenes en edad productiva.
Feminicidios: El 86% de las víctimas no denunció previamente
El boletín reporta 22 feminicidios en los primeros tres meses del año. El Distrito Nacional (5 casos) y la provincia de Santo Domingo (4 casos) concentran el 41% de estas muertes.
Asimismo, se reportaron múltiples casos en San Cristóbal, La Altagracia y San Pedro de Macorís, con 2 víctimas cada una.
Por otro lado, en las provincias de Santiago, Duarte, Espaillat, Dajabón, El Seibo, San José de Ocoa y Sánchez Ramírez se registró un solo caso en cada una.
El resto del territorio nacional no reportó incidencias durante el período analizado, según los datos reflejados en el mapa de ocurrencia.
En tanto que las víctimas de nacionalidad dominicana predominan siendo 21 del total general, seguida de la haitiana con una, lo que da un panorama del territorio nacional, mientras que entre los victimarios, la ocupación predominante corresponde al trabajo independiente, mientras que en el caso de las víctimas, las que dedican a los quehaceres del hogar concentran la mayor incidencia.
El 54.55% de los victimarios se encuentra bajo arresto, lo que refleja la capacidad de respuesta y la efectividad del sistema nacional de justicia en la persecución y procesamiento de estos hechos.
En los casos de feminicidio analizados, la mayor concentración se registra en el grupo de 18 a 35 años tanto en víctimas (16 de 22) como en victimarios (11 de 22), evidenciando que el fenómeno se concentra en adultos jóvenes y en edad productiva.
Los demás rangos presentan una participación menor, aunque en los victimarios se observa cierta presencia en edades de 36 a 59 años.
En cuanto a la relación entre la víctima y el victimario, se observa que la mayoría de los feminicidios fueron cometidos por la pareja (12 casos), seguidos por la expareja (8 casos).
Este patrón confirma que la violencia feminicida ocurre mayormente en el ámbito de las relaciones íntimas, resaltando la urgencia de fortalecer las acciones de prevención y protección en contextos de violencia de pareja y expareja.
La mayoría de los casos ocurren durante el día y la tarde, especialmente en los horarios comprendidos entre las 12:00 p. m. y 6:00 p. m., así como entre las 6:00 a. m. y 11:00 p. m. Por el contrario, en horas de la madrugada y la noche se registran menos casos.
El gráfico evidencia que los feminicidios durante el período enero–marzo de 2026 presentan una marcada concentración hacia el fin de semana, especialmente el domingo, día en el que se registran 10 casos, representando el valor más alto de toda la semana.
Un hallazgo crítico para las políticas de prevención es que 19 de las 22 víctimas no habían presentado denuncias previas contra sus agresores.
Este elevado porcentaje de casos sin denuncia sugiere una posible mayor exposición al riesgo de violencia continúa, en la medida en que los victimarios pueden percibir menor probabilidad de sanción y mayor vulnerabilidad en las víctimas.
En cuanto a los instrumentos utilizados, las armas blancas y de fuego son las más usadas, mientras que otros métodos se presentan con menor frecuencia.
Respuesta institucional y protección
En cuanto a las medidas de protección, se emitieron 7,644 órdenes provisionales por parte de los fiscales, aunque solo 2,234 fueron otorgadas formalmente por los tribunales.
Por otro lado, el Servicio Línea Vida gestionó 2,853 interacciones, de las cuales la mayoría (1,860) fueron solicitudes de información y orientación.
Asimismo, el Centro de Atención a Sobrevivientes de Violencia brindó asistencia directa a 1,086 usuarias durante este trimestre, mostrando una tendencia creciente en la demanda de servicios de apoyo emocional y legal.
Finalmente, el Distrito Nacional encabeza la asistencia en los Centros de Intervención Conductual para Hombres con 305 personas atendidas, como parte de los esfuerzos por reducir la reincidencia mediante el tratamiento de la conducta agresiva.
Fortaleciendo la respuesta del Estado
La Dirección Nacional contra la Violencia de Género: fortaleciendo la respuesta institucional
La Dirección Nacional contra la Violencia de Género desempeña un rol fundamental en la formulación y desarrollo de estrategias integrales orientadas a la prevención, persecución penal y fortalecimiento de políticas públicas frente a la violencia de género, intrafamiliar y los delitos sexuales.
Su labor está enfocada en garantizar la protección de las víctimas y promover una respuesta institucional efectiva y coordinada.
En este contexto, su objetivo principal es fortalecer la respuesta del Estado en la atención, investigación y persecución de estos delitos, mediante la articulación interinstitucional, la prevención y la implementación de una persecución penal estratégica, asegurando servicios integrales y de calidad para las personas afectadas.
Para cumplir con esta misión, la Dirección dirige, coordina y supervisa su funcionamiento interno, velando por el cumplimiento de las disposiciones institucionales y promoviendo alianzas que contribuyan a su fortalecimiento.
Asimismo, gestiona y da seguimiento a los casos a través de las distintas unidades, la Línea Vida y centros especializados, garantizando una atención oportuna, eficiente y conforme a los protocolos establecidos.
De igual manera, impulsa la recopilación y análisis de datos estadísticos que permiten una toma de decisiones informada, así como el fortalecimiento de las capacidades operativas mediante la gestión de recursos, infraestructura y proyectos.
A esto se suman acciones de capacitación, prevención y sensibilización dirigidas tanto al personal como a la ciudadanía.
Finalmente, la Dirección coordina la Unidad de Trabajo Social, asegurando el acompañamiento, evaluación y seguimiento de los casos en articulación con las instituciones del sistema, reafirmando su compromiso con una justicia más eficiente, humana y centrada en las víctimas.
