El esquema nacional de inmunización de la República Dominicana ha sido tema de conversación en los últimos días debido a reformas implementadas en las plantillas de vacunación de los Estados Unidos.
Aunque las políticas públicas del país norteamericano en materia de salud suelen repercutir en otros países de la región Las Américas, el ministro de Salud, Víctor Atallah, aseguró que el esquema nacional de vacunación continuaría igual.
Ante este escenario, la Sociedad Dominicana de Infectología (SID) también se pronunció e hizo un llamado a las familias a confiar en las vacunas y recuerda el esquema de vacunación infantil, que abarca desde el nacimiento hasta los cuatro años de vida.
El plan de vacunación inicia en el nacimiento con la puesta de las inyecciones de la BCG (bacilo Calmette-Guérin), para prevenir la tuberculosis (TB), y la de la hepatitis B.
A los dos meses, se deben colocar la del rotavirus, que previene ese virus contagioso que causa diarrea; la del neumococo, para proteger ante infecciones graves como la neumonía, meningitis y bacteriemia y, junto a estas dos, la hexavalente.
La SID señala que uno de los cambios recientes que ha tenido el plan de vacunación es la incorporación de la vacuna hexavalente, para fortalecer la protección de los niños en los primeros meses de vida.
Esta vacuna protege a los niños contra difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, hepatitis B y enfermedad invasiva causada por Haemophilus influenzae tipo b (Hib).
A los cuatro meses, se debe colocar la siguiente dosis de la vacuna del rotavirus, del neumococo y la hexavalente.
En seis meses se coloca una vez más la vacuna hexavalente y la primera dosis de influenza. Señala que en el séptimo mes corresponde aplicarle al niño la segunda dosis de influenza para prevenir esta infección respiratoria contagiosa.
A los doce meses, se coloca la vacuna de SRP para inmunizar contra el sarampión, rubéola y parotiditis (papera) y se refuerza la del neumococo.
El calendario de inmunización infantil continúa a los 18 meses con la segunda dosis de SRP y la cuarta dosis de la hexavalente. A los cuatro años se refuerza la DPTa -difteria, tétanos, tos ferina- y la del IPV contra la poliomielitis.
La vacunación no termina en la infancia
La SIP recuerda que el esquema de inmunización no termina en la infancia y cada edad conlleva nuevos riesgos e implicaciones para la salud.
Explica que durante la infancia se protege al niño de enfermedades que pueden ser graves en los primeros años; sin embargo, en la adultez la persona suele estar expuesta según la edad y la ocupación y, en la vejez, tiene el riesgo de complicaciones por infecciones.
