El ministro del interior de Pakistan, Mohsin Naqvi, llegó el sábado pasado a Teherán para dialogar con su par Eskandar Momeni, y no hubo avances significativos.
A su turno, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani -primer ministro de Qatar- mantuvo una conversación telefónica con el canciller iraní Abbas Araqchi. Al Thani tampoco logró un acercamiento diplomático entre la propuesta de Estados Unidos y las exigencias de Irán.
De todas maneras, Pakistan y Qatar insistirán hoy con una nueva ronda de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán.
Trump exige la apertura de Ormuz y la suspensión del proyecto nuclear. El régimen chiíta reivindica su plan para fabricar la bomba atómica y pretende controlar el Estrecho con la Guardia Revolucionaria.
La ausencia de acuerdo diplomático ayer se puso de manifiesto en los medios de comunicación de Irán y en las redes sociales que utiliza el presidente de los Estados Unidos.
“El desesperado presidente estadounidense debe saber que si cumple sus amenazas y el Irán islámico vuelve a ser atacado, los recursos y las fuerzas armadas de su país se enfrentarán a escenarios sin precedentes, ofensivos, sorprendentes y turbulentos”, amenazó Abolfazl Shekarchi, vocero de las Fuerzas Armadas de Irán.
“Para Irán, el tiempo corre, y más les vale moverse, Y RÁPIDO, o no quedará nada de ellos. El tiempo es fundamental”, advirtió Trump en su red Truth Social.
En la reunión convocada para mañana, el gabinete de crisis de Estados Unidos presentará cuatro opciones a Trump:
- ataques a blancos militares y de infraestructura -sistemas eléctricos y depósitos de combustibles- en Irán.
- Incursiones aéreas sobre la isla de Kharg, que es clave en la economía iraní.
- Drones y misiles contra la defensa del estrecho de Ormuz que montó la Guardia Revoluciona de Irán.
- Operación terrestre para incautar el uranio enriquecido que permitiría al régimen fabricar bombas nucleares.
Todas las variables implican enfrentar ai sistema de defensa de Irán, que no ha perdido potencia militar a pesar de los constantes ataques ordenados por el Pentágono.
Mojtaba Khamenei todavía tiene a su disposición cientos de misiles balísticos y drones, que podría usar contra las tropas de Estados Unidos y los países del Golfo que son socios estratégicos de la Casa Blanca.
Anoche explicaron en DC a Infobae que Trump se inclinaría por golpear la infraestructura iraní y avanzar sobre la defensa del estrecho Ormuz, si finalmente decide quebrar la tregua y atacar al régimen chiíta.
Fuente: Infobae
