El Centro de Capacitación para Ciegos (Cecapci) y la Asociación Nacional de Enfermeras (Asonaen) se plantaron frente al Palacio Nacional por diferentes motivos pero con el mismo propósito: “ser escuchados”.
Después de la paralización nacional que en el día de ayer realizaron las enfermeras en todos los hospitales del país, las acciones para recibir pensiones y sueldos “dignos” no se detienen.
Esa razón las llevó este jueves a reforzar su consigna de unidad y llevarla hasta las puertas del despacho del presidente Luis Abinader: “Enfermeras unidas jamás serán vencidas”.
Reclaman que las autoridades gubernamentales cumplan lo prometido a ese sector, que incluye “cinco acuerdos que tienen más de seis años bajo el escritorio para resolver la situación económica de las enfermeras”.
protestas de enfermeras frente al Palacio Nacional.Leonel Matos
Mario Suazo, presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Ana Linares, coordinadora nacional, aseguran que su presencia en el palacio no tiene motivos desestabilizadores. Tienen un solo objetico: “Queremos llamar la atención del gobierno y que cumpla su compromiso con este sector”, dicen enfáticamente.
“Nosotros también somos amas de casa, somos madres, somos esposas, somos hijas. Y hemos tenido que dejar todos nuestros compromisos familiares para dedicarnos a defender nuestros derechos”, insiste Ana Linares.
Se lamenta porque a su juicio las autoridades “nos siguen ignorando, nos siguen minimizando, nos siguen humillando”. Pero las enfermeras “vamos seguir luchando hasta que nos firmen los acuerdos, que es nuestro objetivo principal”.
Juntos pero no revueltos
Protesta de no videntes frente al Palacio Nacional.Leonel Matos
Aunque coinciden con las enfermeras en ocupar un espacio frente al Palacio Nacional, el reclamo del Centro de Capacitación de Ciegos, ya se extiende por tres días y esperan que el presidente Abinader los escuche y los atienda
Ana García, directora del centro de capacitación, explica por qué llevan varios días allí y están dispuestos a estar indefinidamente en el lugar.
“Nos encontramos ya en nuestro tercer día consecutivo de lucha frente al Palacio Nacional. Pedimos la intervención del señor presidente, ya que las autoridades del Ministerio de Educación no nos han dado una respuesta formal y concreta que pueda garantizar la estabilidad del Centro de Capacitación para Ciegos”, dijo.
Según detalla García, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, habló con ellos y prometió un edificio alquilado para el próximo año, pero esta respuesta no ha sido contundente al no tener “ningún contrato escrito que la avale”.
"No ha habido una propuesta para firmar un acuerdo formal. Todo ha sido compromisos verbales, no por escrito. Y segundo, no podemos aceptar la propuesta que ya nos hacen a largo plazo porque carece de base legal”, aseguró.
La preocupación de Ana es que el ministro no pueda cumplir su promesa si es destituido; por ello, esperan una respuesta del primer mandatario del país.
“Ninguna autoridad, salvo el presidente o la vicepresidenta (Raquel Peña), puede garantizar compromisos a largo plazo por su cargo; el cargo del ministro de Educación no es un cargo elegido por el pueblo. Es un cargo por decreto que el presidente puede disolver en cualquier momento y sustituirlo por cualquier otro”, expresó.
Ana García afirma que mientras los días pasan, todos los trabajos de capacitación escolares a favor de niños no videntes están detenidos, a la espera de un nuevo recinto.
